¿Puede el inquilino hacer obras en la vivienda alquilada?

El inquilino no puede hacer obras sin consentimiento escrito del arrendador, salvo pequeñas reparaciones por uso ordinario.

Respuesta rápida

El inquilino no puede hacer obras que modifiquen la configuración de la vivienda o sus accesorios sin consentimiento escrito del arrendador (art. 23 LAU). Si las hace sin permiso, el arrendador puede exigir que reponga la vivienda a su estado original y resolver el contrato.

Tipos de obras y quién las autoriza

Obras que el inquilino puede hacer sin permiso

Pequeñas reparaciones por desgaste del uso ordinario (cambiar un enchufe, un grifo, una bombilla) Son a cargo del inquilino

Obras que requieren autorización del arrendador

Obras que modifiquen la configuración de la vivienda: tirar tabiques, cambiar suelos, instalar aire acondicionado Deben contar con consentimiento por escrito Al finalizar, el arrendador puede exigir la reposición al estado original (salvo pacto contrario)

Obras que corresponden al arrendador

Reparaciones necesarias para conservar la vivienda en condiciones de habitabilidad Son a cargo del arrendador, salvo que el daño sea imputable al inquilino

Obras por discapacidad

El inquilino sí puede realizar obras de accesibilidad (persona con discapacidad o mayor de 70 años) con estas condiciones: Notificar por escrito al arrendador Las obras no afecten a elementos comunes Al finalizar el contrato, el arrendador puede exigir la reposición si las obras no son razonables

¿Qué pasa si el inquilino hace obras sin permiso?

El arrendador puede: 1. Resolver el contrato (art. 27.2.d LAU) 2. Exigir la reposición al estado original a costa del inquilino 3. Reclamar daños y perjuicios

Recomendaciones para el arrendador

Incluir en el contrato una cláusula específica sobre obras Si autoriza obras, hacerlo por escrito especificando el alcance Decidir de antemano si al finalizar se exigirá la reposición o las mejoras quedarán en la vivienda Documentar el estado del inmueble antes y después con fotografías