Fiscalidad para el inquilino

Impuesto por la formalización del arrendamiento.

En el momento de formalización de los contratos de arrendamiento de viviendas, se devenga el pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), que grava la transmisión de derechos efectuada (Art. 7.1.a) Ley 1/1993 de ITP y AJD).

Este impuesto lo ha de pagar el arrendatario, y puede liquidarse en el momento de la firma mediante la compra en un estanco del llamado “modelo oficial de contrato de arrendamiento” en papel timbrado, que ha de rellenarse con los datos esenciales del arrendamiento (identificación de los contratantes, del inmueble arrendado, plazo de duración y renta) y al que podrán añadirse en documentos anexos todas las cláusulas específicas que pacten las partes.

O bien puede abonarse con posterioridad a la firma del contrato y siempre dentro del plazo de un mes, mediante autoliquidación posterior del Impuesto de ITP en cualquier Oficina Liquidadora de la Comunidad autónoma correspondiente.

Si se ha optado por elevar a documento público el contrato de arrendamiento para tener acceso a la inscripción registral, entonces se devengará también el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, que ha de pagar el arrendatario.

Exención del impuesto para arrendamientos de vivienda para uso estable y permanente

Tras la aprobación del RDL 7/2019 de 6 de Marzo de 2019 de medidas urgentes en materia de vivienda y alquiler se establece la exención del impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados, modalidad transmisiones patrimoniales onerosas, en la suscripción de contratos de arrendamiento de vivienda para uso estable y permanente a los que se refiere el artículo 2 de la LAU (arrendamiento que recae sobre una edificación habitable cuyo destino primordial sea satisfacer la necesidad permanente de vivienda del arrendatario), incorporando para ello el apartado 26 en el artículo 45.I.B) del TRLITPAJD.