Fiscalidad para el arrendador

Deducciones fiscales en el IRPF

Las cantidades que percibe el propietario de la vivienda arrendada tributan en el Impuesto de la Renta (IRPF) como rendimientos de capital inmobiliario.

No obstante, a las cantidades percibidas pueden descontarse ciertos gastos soportados por el propietario como son los tributos sobre la vivienda, los de conservación y reparación o los de seguros.

A la cantidad resultante de restar los gastos deducibles a los ingresos por arrendamiento, se le aplican una serie de reducciones, que varían en función de la edad y los ingresos del arrendatario.