El Contrato de arrendamiento

El contrato de arrendamiento de vivienda

El contrato de arrendamiento de vivienda es aquel en que el arrendador (propietario de la vivienda) cede el uso y disfrute de una vivienda para uso habitual y permanente del arrendatario (también llamado inquilino, que es quién va a alquilar la vivienda para vivir en ella), de su cónyuge no separado legalmente o de hecho, o de sus hijos dependientes, por un tiempo determinado y a cambio de una renta.

Este concepto también se aplica al mobiliario, los trasteros, las plazas de garaje y cualquier otra dependencia, espacio o servicio que se ceden como accesorios a la vivienda arrendada.

Contenido mínimo del contrato de alquiler de vivienda

El contenido mínimo con que debe contar el contrato de alquiler para ser válido se concentra en los siguientes elementos:

– Identidad de los contratantes.
– Arrendador: Quién cede el uso de la vivienda.
– Arrendatario: Quién adquiere el uso de la vivienda.
– Identificación de la finca arrendada y sus anejos (garaje, trastero), así como un inventario del mobiliario, en su caso.
– Duración pactada.
– Renta inicial del contrato y fianza.
– Las demás cláusulas que las partes hubieran acordado en materia de gastos, actualización de la renta, garantías.

Requisitos del contrato de alquiler de vivienda

Por lo que se refiere a los requisitos formales del contrato de arrendamiento, si bien no es obligatorio, es muy recomendable que el contrato de arrendamiento se formalice por ESCRITO (Art. 37 LAU 94).

Aunque las cláusulas, estipulaciones y todos los detalles que van a regular el contrato se pueden redactar por las partes, existe un modelo oficial de contrato de arrendamiento que puede comprarse en los estancos y que contiene los elementos básicos antes descritos.

Además, con este modelo ya se abona el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales Onerosas que se ha de pagar en función de la renta del alquiler.

Requisitos formales del contrato de alquiler de vivienda

El contrato de arrendamiento, de conformidad con la ley (art. 37 LAU), podrá ser verbal o escrito, aunque resulta aconsejable, por razonez obvias, que se formalice por escrito, donde conste sin genero de duda alguna, los elementos esenciales del contrato (partes intervinientes, datos del inmueble, renta, duración, fianza, etc).

En caso de haberse contratado el alquiler de forma verbal, la ley otorga la posibilidad a cualquier parte (arrendador o arrendatario) de exigir a la otra, la formalización por escrito de dicho contrato.

Artículo 37 LAU: Formalización del arrendamiento Las partes podrán compelerse recíprocamente a la formalización por escrito del contrato de arrendamiento. En este caso, se hará constar la identidad de los contratantes, la identificación de la finca arrendada, la duración pactada, la renta inicial del contrato y las demás cláusulas que las partes hubieran libremente acordado.

Inconvenientes del contrato verbal

En caso de conflicto,

100    Cuestiones Generales